Enamorado de la vida.

Perfecta combinación de colores cálidos y fríos iluminan el cielo, el aire hoy está tranquilo, los árboles tienen ganas de abrazar al humano, pues se inclinan para hacerlo, sus hojas besan los cuerpos que se interponen entre ellas y su descanso en la tierra.

El sol está a punto de esconderse para mostrarse del otro lado de la tierra, pero se detiene un instante para admirar el bello paisaje. Las aves vuelan con tal parsimonia que armonizan perfecto con el bioma.
Sin embargo, mis hermanos corren, gritan, se enojan, blasfeman, se estresan; ni siquiera miran al cielo, no se dan reposo para acariciar el árbol que pide un abrazo, no respiran el viento que acaricia su silueta, simplemente, no están enamorados de la vida.

Dualidad

Ángel de la vida y ángel de la muerte.
Ometecutli y Omecihuatl.
Un hombre rico que mata por unos pesos, un niño con cáncer que libera presos.
Una mujer que alimenta a sus hijos, un hombre que quita el alimento por sus vicios.
Una flor que provoca suspiros, una pistola que suelta tiros.
Un abrazo que alivia la soledad, un puñetazo que aviva la frialdad.
Una cultura sabia extinguida por la ignorancia, un ignaro que porta buena fragancia.
El ser humano más hermoso por dentro con el aspecto más horrendo.
Lágrimas que se derraman por tristeza, lágrimas que se derraman por felicidad y entereza.
Un ser humano que llora por el éxito no obtenido, un niño que llora porque nunca ha comido.
Un Dios amoroso que ama sin condición, un humano que ama si hay retribución.
El odio que nos hace perder tiempo, el amor que nos hace valorar el momento.
Un hombre adinerado que se muere en su pobreza, un hombre con poco dinero que vive en la riqueza.
Naciones poderosas que provocan guerra por el poder, palabras amorosas que conquistan el ser.
Todo es parte de la vida, sin uno no existiría el equilibrio, si sólo faltara uno, nuestro mundo sería un caos, porque cómo saborear la luz, si no has estado en la obscuridad, la dualidad es parte de cada ser, yo soy bueno y malo al mismo tiempo, amo a Dios, pero tampoco puedo dejar de pecar, pues soy perfecto en mi forma y tiempo, como cada ser humano.

Regalo

Dejar de ser para ser… Cuenta la historia de nuestros ancestros que para ser un caballero jaguar o águila, los participantes debían tomar un recorrido que simbolizaba la transformación de la oruga en mariposa, el último punto era Malinalco, donde Cuauhtémoc el emperador se graduó. En el camino pasaban por mucho, tenían que cazar para alimentarse, luchar contra sus propios miedos, uno de ellos, la soledad o pensar que no son lo suficientemente buenos para lograr su objetivo. Conforme avanzaban se iban fortaleciendo no sólo físicamente, sino espiritualmente y aprendían el valor de aceptarse y conocerse a sí mismos, así como de sus experiencias, buenas y malas, a agradecer, a ser uno con la naturaleza y que la naturaleza es parte de ellos, que realmente somos parte de la naturaleza, y todos somos uno sólo, se quitaban su máscara de orgullo y se mostraban al mundo como ellos mismos, seres libres, capaces de lograr lo que sea; también aprendían que no hay barreras, si no se las ponen.

Al llegar a Malinalco, pasaban 40 días de meditación, ayuno y preparación para su gran batalla: enfrentarse a sus propios miedos, y eran representados en una lucha contra dos caballeros águila y dos jaguar, que a su vez, simbolizaban en lo que ellos se podían convertir, muchas veces se teme ser grandes, se piensa que no se puede tener todo en la vida, la verdad, es que sí se puede tener todo en la vida, pero todo llega en su momento correcto y sólo cuando se está preparado para recibirlo.

Finalmente eran atados de una extremidad en una plataforma para el ritual del combate, no se le daban armas, lo único que poseían era la habilidad que habían desarrollado y ellos mismos; después subían los cuatro combatientes, los cuales portaban armas y armaduras con toda la intensión de matar a su enemigo, la mayoría de las veces eran vencidos los aspirantes, pero aquellos que lograban vencer a sus oponentes se daban cuenta de la gran humildad que debían tener al ser victoriosos, ya que un triunfo no sirve para ser ególatra, se utiliza para enseñar a ganar, a ser humilde, dejar de juzgar y subir otro escalón hacia la divinidad. Las características príncipales eran la de ser agradecidos, estar en armonía consigo mismos, la creación y sus deidades; conocerse, porque así eran aptos para saber lo que los demás son o piensan, sabían perfectamente cuáles eran sus debilidades y sus cualidades, y guardaban respeto por sus oponentes, lo cuál quiere decir que no juzgaban, sólo se concentraban en hacer su parte sin ponerse a ver la apariencia del adversario, sabemos que en una situación así no podían cometer errores porque les valía la vida, pero en nuestros tiempos la mayoría de las veces no es así, sabemos que de los errores se aprende y si hay errores no hay más que aceptarlos, si se pueden corregir, corregirlos, y si no, no hay más qué hacer, y en ambos casos ofrecer una disculpa si el error lo cometió uno, y si no, lo mejor es perdonar y olvidar el agravio, no la enseñanza.

Después de pasar esa prueba eran graduados como caballeros jaguar o águila, lo cuál era un gran honor, pues no sólo representaba poder, sino una gran responsabilidad porque ahora ellos debían proteger al pueblo y a sus gobernantes, combatir no sólo con la fuerza, sino con sabiduría y con el corazón, es decir el amor hacia todo lo que los rodeaban.

Los verdaderos guerreros no son los que gritan o golpean más, los que tienen más mujeres o dinero, un verdadero guerrero es aquél que aprende de todo, se quita sus prejuicios o sus máscaras para ser él mismo, aprende a aceptarse y amarse, al igual que a su entorno, es decir su gente, la naturaleza y sus dioses, es aquél que se conoce y siempre busca seguir avanzando sin pisar a los demás porque sabe que si él ayuda a los demás a avanzar el progreso será mucho mayor, aprende a vencer sus  propios miedos y sobre todo a vencer el orgullo.

México

Tradiciones poco usuales, llenas de misticismo, historia y realidad florida. Cánticos tristes así como alegres; bailes que demuestran la alegría distintiva de la nación donde nací; un orgullo que no puede ser opacado a pesar de las riquezas del vecino. Un pueblo sumiso y a la vez rebelde que se une si es necesario, que se separa si las ideas son distintas, pero que tienen una lealtad incondicional a su familia, palabra que todavía tiene significado. Las mujeres más hermosas y los hombres más bravos viven aquí, pues los mejores boxeadores del mundo son de ésta preciosa nación. La vegetación, playas, construcciones coloniales y pirámides son tan hermosas que no tienen comparación con alguna construcción moderna. Lleno de una religiosidad que puede llegar a pesar porque controla las acciones del pueblo. Un gobierno bastante pésimo porque se dedica a saquear a quien lo alimenta, habitantes que no deberían dejar que eso suceda porque tienen el coraje necesario para salir adelante, desgraciadamente, el valor se pierde cuando se expresa y el gobierno asesina a quién quiere alza la voz. Un país rico en alimentos, tan ricos que su comida es la más deliciosa en el globo terrestre. Una población que culturalmente es mediana, a pesar que muchos escritores han pisado el suelo nacional, pero de los pocos que se cultivan, obtenemos excelentes científicos, escritores, ingenieros, arquitectos, y son tan buenos que se los llevan a otros países.

¡SOY ORGULLOSAMENTE MEXICANO Y AMO A MI NACIÓN CON TODO EL CORAZÓN!

El caminante

 

La calle hoy está silenciosa, sólo mi respiración tranquila y mis pasos rompen el silencio; las farolas debidamente iluminan el entorno, lo demás se encuentra escondido dónde obtienen su particular comodidad.

Parece el camino hacia la muerte, lleno de paz, sin prisa, ni precaución, sólo camino hacia mi destino con una sonrisa en el rostro, provocada por la tranquilidad que siente un hombre satisfecho de sí.

En éstos momentos qué más da si hice bien o mal, lo que debí pagar, ya lo pagué, lo que debí disfrutar ya lo disfruté; qué importa si soy bueno o malo, si iré al cielo o al averno, lo importante es mi presente, esto, lo que estoy viviendo, ésta paz neutra que disipa el pasado y el futuro, y que se amarra a la leal libertad.

Alas transparentes brotan de mi cabeza para darle vida a mi vida, transforman el ecosistema urbano en un relieve de fantasías agradables. Quizá sea Gabriel o Virgil que elija para guía, según las circunstancias, pero hoy no los llamo, porque hoy yo soy el guía.

Profesar respeto

http://www.antiescualidos.com/pag/galeria_image_ver.php?id=252&identificador=15

Reflexiona en sus últimos latidos de vida, sabe que puede dejar ésta vida en cualquier momento, todas las cosas que pasaron, desde su niñez hasta sus edades adultas, un hombre que vió crecer a otro. En un pasado las cosas fueron desde el amor de padre a hijo hasta el odio que sienten dos rivales; desde el respeto y reconocimiento de uno por el otro, hasta volver a llegar a sentir amor de un padre por su hijo y viceversa.

El hombre mayor, de unos 80 años o más se encuentra en su cama, sangre brota de su nariz, piensa que será su último suspiro. El hombre más joven llega a su encuentro, arrepentido por los insultos profesados a su abuelo, el corazón se debilita y sólo lágrimas brotan de sus ojos. Los pasos se hacen pesados, sus palabras al llegar con su viejo fueron las siguientes:

-Abuelo, te pido perdón por todas mis ofensas, y te agradezco por darme techo, hogar y una familia maravillosa.

Mientras decía éstas palabras de rodillas, lágrimas se dejaban ver en los ojos de aquellos dos hombres, por fin reconociendo más que respeto, el amor que se tienen.

La vida da giros impresionantes, lo importante es no dejar algo pendiente, no sabemos cuándo seamos visitados por la muerte, y ya sin cuerpo no será lo mismo.

El matón

Dicen que tiene familia, pero me vale madre, lo único que quiero es mi dinero.

No fue fácil sacar a esos hijos de puta,  la señora y sus hijos llorando porque tuve que ponerle una madriza a ese cabrón.

El departamento quedó limpio, sólo me pagó la mitad y ya lleva dos semanas sin pagarme el resto.

Hoy es lunes 3 de octubre y me dirijo hacia Toluca, ya tengo la dirección de ese ojete, la rabia consume todos mis buenos deseos, me bajo en Avenida Tecnológico, camino hacia su casa, la puerta está abierta, paso a su casa, creo que no hay nadie, entro con sigilo, hay una puerta abierta, paso y ahí está.

-¡¿Cuándo me vas a pagar cabrón?, llevo dos semanas esperando mi pago!

-Aquí tengo el dinero, por favor no me hagas nada. –Mientras que por su mente pensaba cuánto ama a sus hijos y a su esposa, la pregunta es si alguna vez les dijo que los amaba lo suficiente como para morir en paz.

-Perfecto.

Le doy un empujón, se me pasó la mano, ahora está muerto, escaparé por la ventana antes de que alguien me vea. Al salir por la ventana bajo a la puerta principal, me aseguro que nadie me vea y cierro la puerta.

Ya tengo mi dinero, ¡jajaja!

El indigente de concreto.


La lluvia como de costumbre; regando la ciudad en la noche, llevo mis cosas esenciales para vivir, busco un lugar donde alojarme, paso por cruceros teniendo cuidado de los bueyes de acero, en seres despiadados los ha convertido el estrés, no pueden esperar 5 segundos para que las personas pasen, quizá sea porque les urge llegar y pasar tiempo con su familia. Mi hogar es la calle, quizá por eso no me desespera llegar a algún lado; mi familia soy yo, las ratas y los demás como yo.
Lo que no saben los que me juzgan es cómo llegué hasta aquí y que por dentro soy igual a ellos, si supieran que lo más valioso son los pequeños detalles, una sonrisa, pero nadie me sonríe, excepto mis ángeles y demonios, siempre me acompañan, por eso hablo con ellos, tal parece que nadie los ve.
Un temeroso joven se acerca a mí sin importarle la lluvia. Lleva en la mano una bolsa color blanco acartonada, tiene los ojos enrojecidos, quizá tenga ganas de llorar, con voz temblorosa me pregunta:
-¿Quieres comer?
-No – tajante mi respuesta fue.
El joven se aleja cabizbajo y al parecer va llorando, no me gusta que me tengan lástima, lástima me da él que sigue atado a ésta selva de corazones y espíritus de concreto.

El avatar de la vida.

¿Dama o caballero? ¿Ángel o demonio? ¿Dios o creación de Dios? Lo cierto es que existe.

Has pasado varias veces por mi familia, invitaste a tu casa a mis hijos y a mi Padre, quizá se sintieron tan cómodos que no quisieron volver, sólo me resta que les digas que los amo.

Hay preguntas que no he logrado responder por mí mismo, y ahora que estamos aquí sentados me gustaría que lo hicieras. ¿Qué hay en tu casa? ¿Qué sientes cuando invitas a las personas a acompañarte? ¿Para qué usas esa vestimenta tan lúgubre, si se supone que tú nos llevas al avatar más preciado, es decir, dejar un estilo de vida para tomar otro? ¿Será que tu casa es tan cómoda que muchos no pueden esperar tu invitación y llegan a ella sin previo aviso?

“En mi casa no hay más que paz, silencio y tranquilidad, el camino a ella es lo que importa porque en él te invito a guardar silencio y a reflexionar.

Cuando invito a alguien a seguir su camino conmigo sólo compasión y amor  es lo que siento.

¿Vestimenta lúgubre?, es más bien formal, para invitarles a ese lugar que todos anhelan, un lugar de paz y tranquilidad; no es una fiesta a la que van, realmente van al más fuerte encuentro consigo mismos; y ésa es la razón por la que muchos temen y otros no pueden esperar para ir.

Cuando naces te acompaño desde el inicio y cada cambio importante en tu vida es una representación de mi persona, no es para que sufras, es para que guardes silencio, analices lo que pasó, aprendas y emprendas el nuevo camino.”

Después de todo la muerte no es tan mala, sólo es el cambio para dar el paso más grande de consciencia, pero lo debemos dar cuando sea el momento que ella indique, pues sólo ella sabe cuál es el mejor momento para aprender de la vida aquí en la tierra.

Diálogos del soliloquio.

Paredes color blanco encierran el espacio, un piso color arena, sólido y frío como los ojos del réptil, un futón envuelto por una colcha de piel de búfalo; una mesa, una pluma y un hombre …

 “No entiendo el porqué de tu depresión padre, entiendo la soledad y que como consecuencia trae lágrimas, frustración, desesperación, entre otros sentimientos, pero ahora que estoy pasando por eso, he aprendido que a la soledad se le arropa con la aceptación.  No entiendo porqué seguir sufriendo, he comprendido que estoy completo, que me amo y te amo, por lo mismo quiero que sepas que te he perdonado, lo que no me queda claro, es por qué si estaba contigo te sentías sólo.

Amor, entiendo que a veces la inseguridad y el miedo nos hacen tambalear, dudar de nuestra propia luz, de la compañía de quiénes nos aman. Te demostré que te amaba a pesar de todo. No entiendo el desprecio, lo que comprendo es que la inseguridad y el miedo se dan por falta de conocimiento de nuestra naturaleza divina, lo que me pesa es que ahora estoy consciente de que nuestro reflejo lo proyectamos en cada persona que nos rodea.

Padre, Amor, hoy los abandono, serán libres por siempre, vuelen con los ángeles, conmigo, vuelen libres o hagan lo que quieran. Yo abrazo a la soledad para acompañarla, soy el guía de la soledad en su ceguera, soy el protector del miedo, soy la luz de mi obscuridad; y hoy, hoy soy un ángel que vuela alto, el amor es mi impulso, y no porque los deje libres significa que el amor se fue, significa que por amor les doy libertad.

Gracias por enseñarme el significado de la vida.”

Un hombre normal, un halo en su cabeza, un cielo …