“Si alguna vez el polvo del olvido llega a borrar de tu mente mi recuerdo, ten presente ésta misiva o derrama una lágrima si es que he muerto…” Estrella del desierto.

Se puede empezar una historia con el beso de dos enamorados, con un pelícano cazando peces, un león descansando en las apacibles sabanas, pero no con el final.
Bien, ésta vez no hay otra forma de relatar lo acontecido. Nunca pensé terminar sentado en la sala de la Universidad escribiendo mis afectos por una estrella del desierto.
Todo terminó ayer cuando hablábamos por teléfono de una manera amistosa y cariñosa en la que yo me despedía de ella porque ya no tengo el deseo de seguir frecuentándola, puesto que decidió estar con otra persona. Le dije que siempre recordaría los momentos en los que estuvimos juntos, realmente fueron maravillosos para mí, disfruté cada instante de su compañía, no éramos novios, pero sí una gran pareja; como la vez en la que pensó vivir en provincia y me escribió una carta de despedida, cuando le declaré mis sentimientos, o aquella vez en la que anduvimos por un parque en bicicleta. Siempre traeré a mi memoria la primera vez que la ví, era tan bonita como una flor delicada de verano, sus ojos almendrados, su expresión seria, como una damita de clase alta, la boca tan bonita como una cereza en un postre. Recuerdo ése día, ni siquiera tenía ganas de ir a la boda de oro de los papás de mi amiga, pero hoy, agradezco haber ido y escribir bajo su carta de despedida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s